23 Julio 2010
En el marco del proyecto "Cauces de participación juvenil con atención a la diversidad cultural como instrumento de integración social" H+D realizó una visita cultural al centro espacial del Madrid Deep Space Communications Complex situado en Robledo de Chavela. La visita, a la que acudieron 20 personas en su mayoría jóvenes, forma parte de las actividades culturales que realiza H+D a diferentes instituciones de referencia.
Estas instalaciones madrileñas sirven, desde 1961 cuando se colocó la primera antena, como estación de seguimiento y adquisición de datos de la NASA en colaboración con el INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial). El centro forma parte de la denominada "red de espacio lejano de la NASA" (DSN), el sistema de telecomunicaciones más grande y sensible del mundo. Esta red está compuesta por tres complejos de comunicaciones espaciales situados en Goldstone (California), Tidbindilla (Australia) y el de Madrid.
En la visita se pudo recorrer la sala auditorio utilizada para las presentaciones y proyecciones sobre el espacio- y tres salas de exposiciónes, a través de las cuales se puede tener una visión general de las actividades de NASA y más concretamente, de las funciones del Complejo de Comunicaciones con el Espacio Profundo de Madrid.
Los jóvenes pudieron profundizar sus conocimientos sobre el centro a través de la proyección de vídeos explicativos sobre el papel de estas instalaciones en las diversas misiones interplanetarias. Posteriormente realizaron una actividad grupal en la que pudieron demostar los conocimientos adquiridos durante la visita. Lo que más les impresionó de la visita fue contemplar, en un primer plano, la impresionante antena de 70 metros de diámetro y 8.500 toneladas, con la que baten todos los días, el récord de las telecomunicaciones humanas, al comunicarse con la sonda "Voyager I", que se encuentra casi a 15 horas-luz de la Tierra.
Como curiosidad, el centro ha participado, por ejemplo, en casi todas las misiones Apollo, incluyendo la que puso al primer hombre en la Luna, y también fueron los únicos capaces de contactar con el robot ‘Spirit’ cuando vagaba incomunicado por el suelo de Marte.







